Mostrando entradas con la etiqueta segundo plato. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta segundo plato. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de junio de 2016

SALMONETES AL HORNO


 
De pequeña, íbamos a comer con mucha frecuencia a El Lirio, un  restaurante a pie de playa en Málaga, donde el pescado estaba recién sacado del mar. A mi madre y sus amigas les encantaba tomarse un salmonete de ración, mientras los niños disfrutábamos, sobre todo, de poder recoger piedras y conchas en aquella playa entonces empedrada, en la que pasear en invierno  era un privilegio.  ¡Y cómo no! De postre, un helado de turrón de Lauri con su clásica goma sosteniendo el cierre de plástico transparente.  

 
Ingredientes: 

2 Salmonetes grandes (750 grs. cada uno aproximadamente)
1 Limón
2 Cucharadas mantequilla blanda
Perejil fresco picado
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta recién molida
 

Preparación: 

Como siempre que se usa el horno, se pone a calentar antes de preparar la receta. En este caso, a 200 grados por arriba y abajo.
Una vez limpios de tripas y escamas, se lavan bien los salmonetes y se secan con papel de cocina.
Se salpimientan por dentro y fuera.
En una fuente de horno, se vierte una cucharada de aceite de oliva virgen extra y se coloca encima el pescado.
Se derrite la mantequilla y se vierte sobre los mismos.
A continuación, se cortan rodajas muy finas de limón y se distribuyen sobre los salmonetes.
Por último, solo queda espolvorearlos con perejil picado y meterlos en el horno durante unos 15-20 minutos.
Al cabo de este tiempo, se sirven bien calientes y bañados con el rico jugo que quedará en la bandeja. 
 

Consejos: 

El salmonete es un pescado caro, rico y de un sabor peculiar. Normalmente se toma frito, pero, cuando son grandes, al horno o en parrilla, son un  manjar.
Lo malo, como en casi todos los pescados, son las espinas. En este caso, finas y largas, por lo que no son convenientes para dar a los niños. 

lunes, 9 de febrero de 2015

BROCHETAS DE POLLO AROMATIZADO


 
Me encanta el pollo. Creo que a estas alturas del blog se nota. Es versátil, sano e incluso,  soso; pero precisamente por ello admite casi todo lo que le queramos hacer. Tengo que confesar que simplemente a la plancha con limón y sal me gusta, pero esta receta inunda de aroma y sabor la cocina y los  sentidos.

 
Ingredientes:
 
600 gr. Pechuga de pollo en trozos (deben salir 8 brochetas)

4 Cucharadas  salsa de soja

10 Semillas de cardamomo

1 Cucharadita cilantro en grano

1 Cucharadita comino en grano

Pimienta negra recién molida

Zumo y ralladura de media lima

½ Cucharadita jengibre fresco rallado

1 Cucharada apio cortado muy fino

1 Cucharada miel

Aceite de oliva virgen extra

Sal

 
Para acompañar:

1 Taza cuscús

1 Tomate

Hierbabuena fresca

½ Cebolla morada

Sal

Zumo de limón

Aceite de oliva virgen extra

 

Preparación:

Se machacan en un mortero las semillas de cardamomo,  cilantro y  comino. Se sacan las cáscaras del cardamomo, y se vierten las especias trituradas sobre los dados de pollo. Se añade la pimienta, el zumo y la ralladura de la  lima, la soja, la miel, una cucharada de aceite de oliva virgen extra, el jengibre y el apio. Se mezcla  para que el pollo se impregne de todos los sabores y se deja macerar unas dos horas en el frigorífico.

Mientras tanto, se hace la ensalada de cuscús. La sémola se hidrata como indica el fabricante y se coloca en un bol. Se añade un buen chorro de zumo de limón, el tomate troceado, la cebolla picada y las hojas de  hierbabuena. Se aliña con aceite de oliva virgen extra y sal, y se deja enfriar.

Para cocinar el pollo, se forman las brochetas y se hacen a la plancha o al horno, regándolas con el jugo de la maceración.  Se sirven en caliente acompañadas de la ensalada de cuscús.  

 
Consejos:

Este es un plato muy rico y saludable, la única pega sería la sal en el caso de aquellas personas que por problemas cardiovasculares o de otro tipo, tengan que moderar su consumo.  En esas circunstancias, es  tan fácil como suprimirla, ya que las especias y los cítricos aportan mucho aroma y sabor. Por otra parte, la salsa de soja, que contiene mucha sal, también es posible encontrarla baja en sodio. 

viernes, 23 de mayo de 2014

ALBÓNDIGAS EN SALSA DE CEBOLLA


 
Aplaudidas por todos y de bajo coste económico. Aunque normalmente son de carne, la sabiduría popular ha sabido aprovechar sus ventajas para elaborarlas  también de pescado, sobre todo, en aquellas zonas donde éste era abundante y había que darle una vuelta de tuerca para no cansar a los comensales, como en el caso de los boquerones o sardinas; o en vigilia, con las de bacalao, como sustitutivo del prohibido ingrediente cárnico. 

Ingredientes:
400 grs. Carne de ternera picada
100 grs. Bacon picado
2 Cebollas grandes
1 Huevo
1 Vaso grande de caldo de carne
Leche
Miga de pan
Harina
Sal
Pimienta
Aceite de oliva virgen extra
2 Patatas rojas
1/4 Coliflor
1 Cucharada de mantequilla 

Preparación:
Se mezclan  las carnes con la miga de pan mojada en leche, el huevo, sal y pimienta. Se ligan bien todos los ingredientes y se van formando las albóndigas del tamaño que más guste. Se pasan por harina, y se fríen en abundante aceite. Se reservan.
Para hacer la salsa de cebolla, se pican éstas finamente y se ponen en una cacerola con un chorrito de aceite. Se añade un poco de sal y se pocha a fuego lento, para que la cebolla vaya caramelizando en su propio jugo, hasta que está ligeramente dorada. Se agrega entonces el caldo de carne y se deja reducir a fuego medio. Se introducen las albóndigas fritas y se cuecen despacio unos 10 minutos.
Para el puré, se pelan y cortan las patatas chascándolas como para guisar y se ponen junto a los ramilletes de coliflor en una olla con agua suficiente para cubrirlos. Se condimenta con sal y pimienta y se deja hervir hasta que todos los trozos están tiernos. Si ha quedado mucho líquido de la cocción, se saca una parte y se reserva por si hay que añadirlo al hacer el puré. Se ponen las patatas y la coliflor en el vaso de la batidora con una cucharada de mantequilla y se tritura.
Para  emplatar, se puede poner el puré en la base y, sobre éste, las albóndigas con un poco de salsa. 

Consejos:
Lo ideal es que el carnicero pique la carne de ternera y el bacon por la máquina, para que las carnes queden homogéneas. También se puede sustituir éste por panceta,  magro de cerdo o jamón serrano.
Si no se dispone de caldo de carne, recomiendo recurrir a los caldos precocinados o, en todo caso, al Bovril. No soy amiga de las pastillas, me producen jaquecas.
En cuanto al puré, tras comprarme un pasapurés y un artilugio para aplastar las patatas manualmente, he llegado a la conclusión,  de que la batidora deja una consistencia tan fina que es mi opción. El artilugio manual lo uso para aplastar las hamburguesas en la plancha. Algún uso debía darle.

lunes, 16 de diciembre de 2013

NAVIDAD (III): ROLLITOS DE TERNERA Y CEBOLLITAS GLASEADAS


Tras pasar por las experiencias del roastbeef, el pavo relleno, el cordero o el cochinillo asados, siempre hemos vuelto a los emblemáticos rollitos de ternera de mi madre. Las cebollitas glaseadas son también una costumbre que lleva años muy arraigada en nuestro recetario familiar, me sedujeron desde el primer bocado y aún me siguen sorprendiendo cada vez que las preparo.

 
ROLLITOS DE TERNERA
 
 
Ingredientes:

4 Filetes de ternera grandes y  finos.
100 gr.  Panceta fresca picada
100 gr. Ternera picada
1 Huevo
1 Cebolla
1 Cabeza de ajos entera
1 Diente de ajo
1 Zanahoria
4 Lonchas grandes y finas de jamón serrano
4 Lonchas de queso para fundir
Perejil
Aceite de oliva virgen extra
Un puñadito de piñones
Harina
Laurel
Tomillo
 1  Vasito de vino blanco
1 Chorrito de coñac
Sal
Pimienta 

Preparación:
Sobre una plancha pequeña o sartén se coloca la cabeza de ajos entera, para que se vaya asando lentamente al calor.  Cuando está muy tostada por todos los lados, se lava en agua fría (sin pelar) y se reserva.
Las carnes trituradas de panceta y de ternera se colocan en un bol y se mezclan. Se aliñan con sal, pimienta negra recién molida, un diente de ajo y perejil picados muy fino,  un huevo y  un puñadito de piñones.
Se extiende cada filete, se salpimienta y se pone sobre cada uno una loncha de jamón, otra de queso y un montoncito de la carne picada aliñada.  Se atan individualmente con hilo apropiado para cocinar  y se enharinan de forma ligera.
En una cacerola ancha, se cubre la base de aceite de oliva virgen extra y se doran los rollitos de ternera. Sobre ellos, se echa la cebolla y la zanahoria troceadas, la cabeza de ajos asada, una hoja de laurel, pimienta, tomillo, el vino blanco,  el coñac y se terminan de cubrir con agua. Se dejan cocer hasta que al pinchar los rollitos se noten tiernos (aproximadamente de 30 a 45 minutos).
Una vez están en su punto, se sacan junto a la cabeza de ajos. Cuando los rollitos han enfriado un poco, se les quitan los hilos y se reservan.
A la cabeza de ajos se le extrae la pulpa y se pasa por un pasapurés junto al resto del contenido de la cacerola, excepto el laurel.  
Para que los rollitos no se resequen, se ponen de nuevo en la cacerola con la salsa ya pasada. Se comprueba el punto de sal y ya están listos para comer, aunque debo advertir que están más ricos si se preparan con antelación.

Consejos:
Como acabo de mencionar, este plato gana con el paso del tiempo, por ello aconsejo prepararlos el día antes. Ese es uno de los motivos por los que esta receta es tan apropiada para los días navideños. Además,  si quedan, aguantan muy bien un día más y, por supuesto,  la congelación.
La receta la he calculado para que cada comensal coma un rollito, pero cuando en mi casa se preparan, calculamos al menos dos por persona, a sabiendas de lo que gustan. 
Lo más laborioso de esta receta es  embridar los rollitos  y, posteriormente,  quitarles los hijos, pero si consigues dominar la técnica será coser y cantar.
 

CEBOLLITAS GLASEADAS

 

Ingredientes:
½ k. Cebollitas francesas
1 Cucharadita de mantequilla
5 Cucharadas de azúcar
1 Vaso pequeño de agua
1 Vaso pequeño de vino de Jerez
3 Cucharadas de vino de Málaga
Una pizca de sal

Pimienta molida


Preparación:
Se pelan las cebollitas y se ponen en una cacerola mediana con el resto de los ingredientes. Se dejan cocer a fuego lento y destapadas hasta que las cebollitas están tiernas y la salsa quede como un almíbar.  

Consejos:
Para que las cebollitas queden enteras, es preciso que al pelarlas no se quiten los extremos que unen las distintas capas.
Por otro lado, tengo que decir, que de la  calidad de los vinos dependerá mucho el resultado de esta receta.
Son  ideales para acompañar cualquier preparación de carne, aunque a mí me encantan por si solas y,  muchas veces, finalizo con ellas mi comida, prescindiendo de postre.
Son excelentes también para preparar tartaletas con una base de foie o acompañadas de queso.

jueves, 10 de octubre de 2013

SOLOMILLO A LA MOSTAZA CON YUCA FRITA



 

Una receta fetiche y muy sencilla que forma parte de mi cocina cotidiana  desde hace años.  La guarnición de yuca ha sido una incorporación posterior muy aplaudida en casa.
 
 
 
 

Ingredientes: 
2 Solomillos de cerdo
Mostaza de Dijon
1 Copa de vino blanco
200 ml. Nata para cocinar
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta
1 Yuca grande 

Preparación:

Se pela la yuca, se corta en trozos gruesos y se pone a cocer en abundante agua salada aproximadamente media hora (hasta que se pinche fácilmente).
Mientras tanto, se va preparando la carne. Para ello, se salpimientan los solomillos y se embadurnan con la mostaza. En una cacerola amplia se ponen unas dos cucharadas de aceite de oliva y, cuando está caliente, se doran por ambos lados. Una vez sellada la carne, se agrega el vino blando. Cuando ha evaporado el alcohol, se añade la nata y se deja a fuego lento hasta que la salsa queda cremosa. Se prueba y se rectifica de sal si es necesario.
Una vez la yuca está cocida, se pasa a un escurridor, se le rocía un poco de zumo  de limón, y se corta en bastones del tamaño que se quiera. Se fríe en abundante aceite de oliva caliente hasta que está dorada. Se pasa a un plato con papel absorbente y se degusta como acompañamiento del solomillo.  

Consejos:
 
Si el solomillo se prepara con antelación, hay que tener en cuenta que la salsa espesa, por lo que es conveniente dejarla un poco más líquida que si se va  a consumir de forma inmediata.
Esta receta también queda estupenda con filetes de pechuga de pollo.
En cuanto a la guarnición, la yuca es una deliciosa alternativa a las clásicas patatas fritas.
Este plato también suelo acompañarlo de arroz basmati con pasas y piñones. 

miércoles, 15 de mayo de 2013

Y MÁS…..POLLO AL CURRY



 
De origen indio, el curry se ha extendido por todo el mundo con gran éxito. Se trata de una mezcla de especias y, por ello,  del acierto de esta combinación dependerá el sabor del plato. Unos de los prejuicios más comunes es pensar que será muy fuerte. Para nada, gusta a todo el mundo, incluso a los paladares más tradicionales de nuestra gastronomía.

Ingredientes:
4 Filetes de pechuga de pollo
½ Copita de coñac
200 ml. Nata para cocinar
100 ml. Leche
1 Cucharadita de curry
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Preparación:
Se cortan los filetes de pollo en tiras y se doran con una poco de aceite en una sartén o cacerola baja. A continuación, se añade el coñac y se espera a que evapore el alcohol, bien dejándolo hervir o flambeándolo. Tras este paso, se  incorpora la nata. En un  vaso, se pone la leche y se diluye en ella el curry. Se agrega a la cacerola y se deja cocer unos minutos a fuego bajo y sin tapar hasta que la salsa de curry adquiere una textura cremosa.
Consejos:
Esta receta queda muy bien con solomillos de pollo, calculando en ese caso unas tres piezas por persona.
En cuanto al acompañamiento, considero que la guarnición ideal es el arroz basmati cocido y rehogado con pasas y piñones tostados.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Y MÁS…..PASTEL DE CARNE ESTOFADA




Al igual que Málaga acoge a visitantes y residentes de cualquier lugar, este blog se impregna de ese carácter cosmopolita y recoge recetas de latitudes y costumbres muy dispares. Este primer paréntesis del recetario malagueño lo dedico  a un plato que me encanta: el pastel de carne estofada. La tantas veces menospreciada gastronomía inglesa, ha sufrido una oportuna revolución culinaria gracias al carismático Jamie Oliver, inspirador de
 
Ingredientes:
¾ k. Carne para guisar (preferiblemente morcillo)
1 Cebolla grande
2 Zanahorias
2 Tomates grandes maduros
Harina
1 Lata de cerveza
1 l. Caldo de carne
Aceite de oliva virgen extra
1 Puñado de queso rallado
Sal
Tomillo
Romero
Laurel
Pimienta negra recién molida
1 Huevo
2 Láminas de masa para empanada
Preparación:
Se quita el exceso de grasa a la carne y se corta en trozos no muy grandes, como para cualquier estofado. Se salpimenta y enharina. Se cubre el fondo de una cacerola con aceite y, cuando está caliente, se dora la carne y se reserva. En ese aceite se pocha la cebolla y las zanahorias en trocitos, y se agregan los tomates rallados. Cuando se ha consumido el agua del tomate, se pone de nuevo la carne, la pimienta negra recién molida, media cucharadita de tomillo, otra media de romero y una hoja de laurel. Se cubre todo con la cerveza y, una vez se evapora el alcohol de ésta, se añade el caldo de carne y se deja cocer a fuego medio-bajo durante aproximadamente dos horas y media, hasta que la carne está tierna y la salsa ha espesado. Si a media cocción se consume el líquido, se puede agregar más caldo o agua. Una vez el estofado está listo, se comprueba el punto de sal.
Es conveniente dejar que el guiso atempere antes de montar el pastel. Para ello, se unta un molde con mantequilla y se pone una lámina de masa de empanada de forma que caiga por los bordes. Se vierte el estofado y se echa el queso rallado por encima. Se cubre con la otra lámina de empanada y se doblan bien los bordes. Se pinta toda la superficie con huevo batido y se hace un pequeño agujero en el centro del pastel para que no se hinche por efecto del calor. Se mete en el horno precalentado durante aproximadamente 30 minutos a 200º (encendido solo por la parte inferior). Si tarda en dorarse, se puede encender también la parte superior del horno en los últimos minutos. Una vez que el pastel adquiere un bonito color tostado, solo queda disfrutarlo.   
Consejos:
Este pastel tiene algunas variantes respecto al de Jamie Oliver, una de ellas es que él utiliza cerveza negra, pero personalmente prefiero la pilsen que habitualmente consumimos en nuestro país. En cuanto a la preparación del estofado, si se dispone de olla rápida, es una buena opción  para ahorrar tiempo y energía.
Esta receta permite preparar la carne estofada el día antes y así sólo queda montar el pastel y hornearlo. Esto es perfecto cuando se tienen invitados o poco tiempo.