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martes, 9 de febrero de 2016

BACALAO DESMIGADO CON TOMATE Y HUEVO


 
Tener a mano bacalao desmigado siempre es un buen recurso para hacerlo con tomate, en ensalada, para croquetas, tortillitas o un potaje con espinacas. Desalarlo no requiere tanto tiempo ni riesgo como cuando es en trozos y dura meses en la  nevera. Lo principal es tener un buen ultramarinos de los de antes que nos sirva este producto con buena calidad.

 

Ingredientes: 

½ k. Bacalao desmigado
6 Tomates maduros
1 Cebolla
Aceite de oliva virgen extra
Sal
Pimienta
Azúcar
2 Dientes de ajo
4 Huevos camperos
 

Preparación: 

La víspera de la preparación de este plato, hay que poner en remojo el bacalao para desalarlo. Al ser desmigado no tarda tanto como cuando es en lomos y con cambiarle el agua un par de veces es suficiente.
En una sartén con un chorrito de aceite de oliva se pone la cebolla cortada  y los tomates rallados y se deja a fuego bajo durante al menos 20 minutos. Antes de apagar el fuego, se salpimienta y añade media cucharada sopera de azúcar para rebajar la acidez. Se pasa por un pasapurés o por la batidora, según nos guste que la salsa quede más o menos fina.
En cuanto al bacalao, una vez desalado se deja escurrir muy bien.
Mientras tanto, en una sartén de tamaño medio se vierten dos o tres cucharadas de aceite de oliva y se doran en ella los dientes de ajo picados. Se echa el bacalao y se revuelve bien para que se cocine mínimamente. Se le agrega el tomate frito y se reserva.
Justo antes de servir, se fríen los huevos de forma habitual.
Se presenta el plato con el bacalao con tomate en el fondo y, coronando, el huevo frito.

Consejos:
Si te gusta el pimiento verde tipo italiano, puedes añadirlo al ajo y dará un gusto excelente a la salsa de tomate. A mí me encantan, pero reconozco que me sientan fatal y los evito siempre que puedo.
Por cierto, si pasas de rallar los tomates, siempre puedes recurrir a los de conserva y seguir el proceso del mismo modo.
Un toque de sabor extra también se lo aportará un poco de orégano.

lunes, 25 de enero de 2016

CALDO DE GRELOS


 
Cuando los siete enanitos coreaban “puchero gallego”, probablemente pensaban en este rico caldo de grelos, que reconforta aunque sólo sea invierno en el calendario. Más contundente que una sopa, sin llegar a serlo tanto como un  potaje, es un primer plato excelente.

 Ingredientes:

1 Manojo grelos
1 Cebolla
3 Patatas medianas para guisar
1 Chorizo gallego o, en su defecto, su hermano asturiano
1 Taza de alubias blancas cocidas
1 l. Caldo de pollo
Sal
Pimienta
Aceite de oliva virgen extra 

Preparación: 

Lo primero que hay que preparar son los grelos. Se les cortan los tallos, se lavan bien para eliminar los restos de tierra y se trocean.
Para que pierdan el amargor, se blanquean en agua hirviendo durante unos minutos. Pasado este tiempo, echarlos  a un bol con agua fría y hielo.
En una olla, se pone un chorrito de aceite y se sofríe la cebolla cortada fina. Una vez ha empezado a tomar color, se añade el chorizo troceado.
Pelar y partir las patatas chascándolas como para guiso. Agregarlas a la cacerola, revolviéndolas con la cebolla y el chorizo para que se impregnen de su grasa.
Verter el caldo y dejar a fuego medio hasta que las patatas están casi hechas. Entonces, echar los grelos y cocer unos cinco minutos.
Introducir las alubias cocidas, comprobar el punto de cocción de las patatas y los grelos, y rectificar de sal y pimienta.
Servir bien caliente y disfrutar. 

Consejos:

Dependiendo de las zonas, los grelos pueden ser bastante difíciles de encontrar. En mi caso, solo los consigo en unos pocos puntos, así que aprovecho para abastecerme y lo que hago es limpiarlos, escaldarlos y, una vez bien escurridos,  los congelo en bolsas.  
En cuanto a  las alubias, opto por comprarlas en conserva, dan menos gases, no hay que tener la precaución de ponerlas en remojo y siempre están en su punto.Si quieres un plato más contundente, le pones bastante legumbre y, en vez de usar caldo de pollo, haces uno potente con ternera, lacon, unto y embutidos gallegos.

jueves, 15 de octubre de 2015

SOPA DE PESCADO AL CURRY



Se trata de mi versión de una receta del cocinero chino Hung Fai, quien pasó por Top Chef sin pena ni gloria, pero me ha conquistado con sus programas en Canal Cocina; no sólo por sus interesantes propuestas, sino también  por su pedagogía y compostura. Reconozco que a algunos, como a Samantha de España, tengo que quitarle la voz para no necesitar un ansiolítico después de contemplarla charlando sin parar  y dando vueltas por la cocina.  De hecho, me cuesta reconocerla en Masterchef, entre otras cosas, por su ausente presencia.
 
Ingredientes: 

1 Puerro
12 Espárragos trigueros gordos
1 Guindilla
1 Cucharada curry en polvo
1 l. Caldo de pescado
1 Vaso leche (también puede ser leche de coco o nata)
Jengibre recién rallado (al gusto)
2 Lomos salmón (de ración)
2 Lomos  rape (de ración)
200 gr. Gambas de Málaga
Aceite de oliva
Sal
Pimienta recién molida
½ Copa coñac
1 Cucharadita maicena (opcional)

Cilantro fresco picado
 

Preparación: 

En un poco de aceite, se sofríen el puerro cortado fino y la guindilla picada.
Se limpian los espárragos y se rallan a lo largo con la ayuda de  un pelapatatas, de forma que queden como tallarines. Se introducen en la cacerola.
Se añaden el jengibre y el curry, mezclando bien, y se vierte el coñac, flambeándolo a continuación.
Se agrega el caldo de pescado caliente y se deja cocer unos segundos.
A continuación, se incorpora la leche y se mantiene a fuego bajo unos minutos para que reduzca. Si aún queda excesivamente líquida, se espesa con un poco de maicena diluida en agua fría.
Se comprueba el punto de sal y pimienta.
Unos minutos antes de servir, se incorporan los pescados limpios y en trozos de un bocado (no muy pequeños) y, finalmente, las gambas peladas.
Se apaga el fuego y se adorna con el cilandro.
 

Consejos: 

La receta de Hung Fai es de una cazuela, pero yo la hago como sopa y, cuando quiero que sea más contundente, pongo en la base de cada plato una ración de arroz blanco cocido. Vierto la sopa con el pescado y las verduras bien calientes para que empape todo el arroz, y se convierte en un excelente plato principal  muy nutritivo y proteínico, pero ligero y sano.
Los que me seguís, sabéis que intento hacer versiones cardiosaludables, pero para quienes pueden permitírselo, sugiero optar por la leche de coco o nata en vez de la leche habitual que consumimos. Incluso la leche evaporada va muy bien, sin llegar a ser tan calórica. 

martes, 10 de marzo de 2015

LENTEJAS CON DOS CURRYS Y TOFU


 
Un estudio médico reciente ha concluido que tomar legumbres cuatro veces a la semana disminuye el riesgo de infarto. Por ello, a las preparaciones tradicionales de lentejas, alubias y garbanzos, debemos sumar otras alternativas que, por un lado aporten poca grasa y, por otro, animen el menú semanal; sin olvidarnos, por supuesto, de que las habas, los guisantes y la soja también pertenecen a las leguminosas. Mi sugerencia: este plato con doble ración de legumbres y de especias.

 
Ingredientes:

300 gr. Lentejas

1 Cebolla mediana

1 Zanahoria grande

2 Dientes ajo

1 Nabo

1 Puerro

1 Tomate maduro

250 gr. Tofu

1 Cucharada curry amarillo

1 Cucharadita curry rojo

1 Cucharada de comino en grano

1 Cucharada de pimentón

Laurel

Pimienta recién molida

Sal

Aceite de oliva virgen extra

Perejil muy picado
 

Preparación:

 El paso previo es poner las lentejas en remojo con agua fría la noche anterior.

Para proceder a hacer el potaje, lo primero es tener una base de aceite de oliva virgen extra donde vamos incorporando las verduras limpias y peladas, pero enteras. A excepción del tomate que se incorpora bien lavado, pero con  la piel.

Se revuelven brevemente con el aceite y se agregan las lentejas escurridas del agua en el que han  estado desde la víspera.

Se van añadiendo las especias, con cuidado para que no se quemen, y se cubre el contenido de la olla con agua fría.

Es preferible ir vertiendo agua (siempre fría) poco a poco, a que nos queden unas lentejas aguadas.

Se tapa el recipiente y se deja cocer hasta que la legumbre está tierna, aproximadamente 40 minutos, aunque depende de la variedad de lentejas y de si son de cosecha reciente o no.  

Una vez están en su punto, sacamos las verduras y las trituramos en una jarra o en el vaso de la batidora.  Las volvemos a verter en la olla con  las lentejas usando un colador para evitar que caigan pieles del tomate o hebras del puerro. Se añaden unas hojas de perejil fresco muy picado.

Poco antes de comer, se escurre el tofu y se calienta en una plancha o sartén con unas gotas de aceite.

Se sirven las lentejas con unos trozos de tofu espolvoreados con curry rojo.

 Consejos:
 

Al ser un plato muy condimentado, es recomendable ser cauteloso con las cantidades de las especias, sobre todo, si los paladares de los comensales no están muy acostumbrados  a los sabores fuertes. Hay que tener especial precaución con el curry rojo, ya que tanto su sabor como su color son tan intensos que pueden “matar” al resto de los ingredientes.

lunes, 16 de febrero de 2015

PURÉ DE VERDURAS CON TORREZNOS DE BACON Y PENCA ROJA


 
¿Vuelve el frio? Pues toca comer platos calientes como este puré de verduras con crujientes de bacon. Un punto original  que lo hace más ameno, sobre todo, para los  niños y aquellos que ya hace tiempo dejaron de serlo, pero que aún no han simpatizado con las necesarias verduras.
  

Ingredientes:

1 Calabacín grande

1 Manojo de acelgas rojas

2 patatas rojas

3 zanahorias

1 Puerro
 
Para los torreznos:

Bacon

Pencas de acelga roja

Sal

Pimienta

Aceite de oliva virgen extra
 
Preparación:

Se lavan, pelan y trocean todas las verduras, menos el calabacín que se deja con la piel. En cuanto a las acelgas, se reservan algunas pencas para hacer los crujientes.
A continuación se ponen a cocer con agua salada hasta que están tiernas. Pasado este tiempo, se trituran con la batidora y se pone la cacerola  de nuevo al fuego para que el puré recupere color.
Para hacer los torreznos,  se cuecen las pencas enteras durante unos cinco minutos. Se secan bien y se comprueba el punto de sal y pimienta. Se envuelve cada trocito de penca de unos 3 centímetros en una tira de bacon. Se fríen en aceite de oliva y  colocan sobre papel absorbente para que no tengan exceso de grasa.
Para emplatar, se pone la crema de verduras con los torreznos encima. Se culmina con un hilo de aceite de oliva virgen extra.
 
Consejos:

El puré admite todas aquellas verduras que tengamos en casa y, por supuesto, se puede hacer con acelgas verdes de las de toda la  vida. Lo que hay que tener en cuenta es que las pencas de las verdes son más anchas y necesitarán más tiempo de cocción antes de freírlas.
Me gusta mucho el sabor de las rojas y el bonito color que tienen, pero también suelen ser más caras y difíciles de encontrar.
En cuanto a la cantidad de torreznos, lo dejo a la elección y gusto de cada cual. Si son personas que huyen de las verduras y hay que entretenerles con otras cosas, aconsejo que se pongan bastantes. Si por el contrario, prima el gusto por lo sano, con 5 o 6 es suficiente. En cualquier caso, merece la pena probarlas.

viernes, 24 de octubre de 2014

POLLO A LAS PRISAS


 
Para deleite de mi hijo, esta semana he recuperado una receta de hace años, cuando me pasaba el día en un ir y venir de colegios, clases extraescolares, entrenamiento del deporte de turno, etc. Lo que a cualquier padre y madre le sucede. Pues he aquí una receta que encanta a todos y que, además, se prepara en el microondas en un santiamén.
 

Ingredientes:
4 Filetes de pechuga de pollo
4 Lonchas de jamón cocido
4 Lonchas de queso graso (debe fundirse)
1 Brick pequeño de nata
Sal
Pimientas variadas molidas 

Preparación:
En un recipiente apto para el microondas, se coloca el pollo salpimentado en la base de forma que no se amontonen los filetes.
Sobre cada uno de ellos, se coloca una loncha de jamón, y, encima de ésta, una de queso.
Se cubre con la nata y se espolvorea de pimientas variadas recién molidas.
Meter en el microondas a potencia III durante unos 6 minutos. Este tiempo puede variar dependiendo del horno, por lo que es mejor vigilar el proceso y, sobre todo, cuando comienza a oler a comida es señal de que ya está hecha. 

Consejos:
Es importante no amontonar los filetes; de lo contrario, se corre el riesgo de que unos se hagan demasiado y otros se queden crudos.
Si el microondas no convence, se puede preparar igual en  el horno, en cuyo caso, el tiempo de elaboración será de unos 20 minutos a 180 grados.
Por último, aconsejar acompañar este plato de arroz blanco, si es con pasas y piñones mejor.

viernes, 11 de abril de 2014

VIGILIA MENOS PENOSA


 
Desde luego este plato no es mejor que los tradicionales de vigilia, solo se trata de una propuesta para salir un poco de la rutina, sin perder la esencia. Lo de “menos penosa” va por el  marisco.  

Ingredientes:
½ k. Garbanzos
150 gr. Bacalao salado en un trozo
3 Dientes de ajo
1 Cebolla
1 Tomate maduro pequeño rallado
1 Hoja de laurel
Cominos
Pimentón dulce
8 Almendras crudas
1 Rebanada de pan del día anterior
Aceite de oliva virgen extra
16 Gambas
1 Huevo
Harina
Panko (pan rallado japonés)
Sal
Pimienta 

Preparación:

Para hacer esta receta hay que tener dos precauciones previas: Desalar el bacalao y poner los garbanzos en remojo la noche antes en agua templada con un poco de sal y en cantidad suficiente para cubrirlos en todo momento.
Para preparar el plato lo primero que hay que hacer es cocer los garbanzos, ya que esto lleva bastante tiempo (una hora y media aproximadamente). Para ello, se echan en una cacerola con agua hirviendo y se añade una cebolla pelada y entera, dos dientes de ajo y una hoja de laurel.
Cuando lleven un rato, se corta el bacalao desalado en trozos y  se añade a la olla con  los garbanzos.
Se pelan las gambas dejando la cola (conservando las cáscaras), se salan y se reservan. En una sartén, se pone un poco de aceite y se doran las cáscaras de las gambas, machacando las cabezas para que salga todo el jugo. Cuando ya están, se añade el tomate rallado para levantar toda la sustancia que han soltado. Una vez ha frito un poco, se agrega una cucharadita de pimentón y rápidamente un cucharón de agua de donde están haciéndose los garbanzos. Se deja hervir un par de minutos, se cuela y se añade al potaje.
Por otro lado, se pone en una sartén pequeña un chorro de aceite y, cuando está bien caliente, se fríe la rebanada de pan. Se saca y se reserva. En ese  aceite se doran las almendras y un diente de ajo. En el vaso de la batidora se ponen las almendras, el ajo, el pan frito, unos granos de comino y un poco de caldo de la cocción de los garbanzos,  y se tritura todo. Se echa a la olla principal y se deja cocer hasta que los garbanzos están tiernos. Cuando casi están listos, se comprueba el punto de sal y se echa un poco de pimienta recién molida.
En el momento de servir, se hacen las gambas. Para ello, hay que pasarlas por harina, huevo batido, panko, y repetir el proceso por huevo y panko. Se fríen en abundante aceite caliente y se escurren en un plato con  papel absorbente.

Consejos:

Para conseguir un caldo más ligado, en vez de añadir harina, se trituran unos cuantos garbanzos de los que están cociendo y dará más espesor.
Asimismo, se puede añadir el pimentón picante en vez de dulce o una guindilla.
En cuanto al panko, da un crujiente muy especial, pero se puede usar la clásica gabardina, fritura en harina sin más, o cocinarlas a la plancha.
Por supuesto, la gamba también puede ser sustituida por langostino, gambón, carabinero…etc. Lo que el gusto o el bolsillo permita.

viernes, 4 de abril de 2014

ALCACHOFAS CONFITADAS EN MICROONDAS CON HUEVO Y PIÑONES


Me encantan las alcachofas, pero hasta hace unos meses no había encontrado una receta en la que el ingrediente principal sea esta exquisita verdura y que no fuera una elaboración engorrosa, ya que de por sí, limpiarlas es un proceso pesado. Aprovechando un estupendo artilugio con el que cuento para cocinar al microondas, di con esta forma de preparación que me tiene enamorada. Eso sí, la calidad de las alcachofas o alcauciles (como se les dice en parte de Andalucía) y la frescura de los huevos es fundamental.
 

Ingredientes 

12 Alcachofas de Tudela 

Aceite de oliva virgen extra 

Un puñadito de piñones 

4 Huevos camperos
 
Sal
 

Preparación 

En un bol o recipiente apto para el microondas se pone una cantidad  de aceite de oliva que permita cubrir las alcachofas. A medida que éstas se van limpiando y, cortadas en cuartos, se ponen dentro del aceite. Para confitarlas en el horno microondas es necesario unos diez minutos a potencia media, pero es conveniente sacarlas a los cinco minutos, moverlas y comprobar el punto de cocción.

Mientras tanto, se doran los piñones en una sartén pequeña con una cucharada de aceite y se reservan. 

Para escalfar los huevos con garantía, la técnica del papel film es muy adecuada. Basta cortar un trozo de este papel transparente de unos 15 cmts.  y colocarlo sobre un cuenco pequeño o taza. No debe quedar tirante, ya que hay que verter el huevo en el interior. Para que éste no se pegue al papel film es preciso pintarlo con unas gotas de aceite. A continuación, se  casca el huevo y se añade una pizca de sal. Se retira el papel film con cuidado sujetándolo por los extremos del papel, se enrolla sobre sí mismo para que no quede aire y se ata con una hilo de cocina, una tira fina de papel transparente, o haciéndole un nudo.
 
Mientras se repite esta operación con los demás huevos, se pone a hervir abundante agua en un cazo. Cuando está en ebullición, se ponen los huevos en sus envoltorios y se cuecen durante tres minutos, de modo que la clara quede cuajada y la yema liquida.

A la hora de servir, se coloca cada ración de alcachofas escurridas de aceite, sobre ellas un huevo por comensal y, por último, se añaden los piñones tostados.
 

Consejos 

También se pueden escalfar los huevos de forma tradicional con agua salada y un chorrito de vinagre. En este caso, es conveniente no mantener el fuego muy alto para que la clara vaya envolviendo a la yema y queden más bonitos y jugosos.  

La técnica del papel film permite además condimentar y agregar al huevo lo que más nos guste: pimienta, trufa, jamón picado, gambas, etc.
 

Si metemos las alcachofas en el aceite a medida que las vamos limpiando y cortando, éstas no se ponen oscuras ni es necesario recurrir al limón o perejil para evitar la oxidación. 

En cuanto al aceite sobrante de confitar las alcachofas, no hay que desecharlo; al contrario, no solo nos servirá mas veces para esta preparación, además, tendremos un aceite aromatizado especialmente apto para guisos, menestras… Lo que si es necesario es colarlo bien antes de guardarlo.

martes, 10 de diciembre de 2013

NAVIDAD (II) : SOPA DE RAPE


Para mí, la mejor sopa de pescado Desde mi más tierna infancia, la recuerdo presente en un momento u otro de las fiestas navideñas. Es laboriosa, cierto, pero merece la pena.

 

 
Ingredientes:
1 Rape pequeño
¼ k. Almejas malagueñas o chirlas
¼ Gambas arroceras
3 Dientes de ajo
1 Cebolla
1 Tomate maduro
2 Huevos cocidos
15 Almendras crudas
Azafrán en hebra
5 Rebanadas de pan del día anterior
Aceite de oliva
Sal
Pimienta

Preparación:

Se cuece el rape en un litro de agua salada. Se saca y se deja enfriar para poder desmenuzarlo.
En otro cazo, se hierven las almejas en agua fría en cantidad suficiente tan solo para cubrirlas. Cuando se abren, se apaga el fuego y se reservan.
A las rebanadas de pan del día anterior se les quita la corteza y, con cuatro de ellas, se hacen cuadraditos para elaborar los picatostes.
En la sartén en la que se va a hacer el refrito, se pone un buen chorro de aceite de oliva y cuando está caliente, se fríen los daditos de pan. Una vez dorados, se escurren en un plato con papel absorbente.
En ese mismo aceite, se fríe el higadito del rape, si es fresco. A continuación, la rebanada de pan, las almendras y los dientes de ajo pelados, con cuidado para que nada se queme.
Posteriormente, se pocha a fuego lento  la cebolla cortada en trozos grandes. Una vez está blanda, se incorpora el tomate pelado y cortado a gajos. Cuando ha frito unos minutos, se pasa al vaso de la batidora junto al hígado de rape, los ajos, las almendras y la rebanada de pan. Se tritura todo con  ayuda de un  poco de agua.
En la cacerola en la que se va a hacer la sopa, se cuela el caldo de haber cocido el rape y el de las almejas. Se añaden el refrito triturado, pimienta recién molida, unas hebras de azafrán, y se pone al fuego.
Mientras tanto, se desmenuza el rape y se limpian las almejas, dejando algunas en sus conchas para decorar.
Se pelan las gambas, se salan y se guardan para agregarlas al final.
Se separan las yemas cocidas y se machacan con ayuda de un poco del caldo de la sopa, añadiéndolas a ésta a continuación.
En el último momento, se incorporan a la cacerola el rape desmenuzado, las almejas y las gambas peladas. Se rectifica de sal y, tras cocer unos segundos, se sirve la sopa acompañada de los picatostes y, si se quiere, de las claras de huevo  picadas.

Consejos:

Efectivamente es una sopa que requiere muchos pasos, pero debo decir a su favor, que está  muy rica y es muy nutritiva. Además, se puede elaborar con antelación, lo que es muy importante, sobre todo, en los días de Navidad, en los que tantas tareas y compromisos nos absorben.

sábado, 16 de noviembre de 2013

GAZPACHUELO SÓLIDO


Llevaba tiempo dándole vueltas a la idea de un gazpachuelo en el que el arroz absorbiera toda la esencia de esta rica sopa malagueña y La Opinión de Málaga me dio el empujón que necesitaba para ponerla en práctica.  

Ingredientes:
1 Rape malagueño pequeño
4 Tacitas de arroz bomba
2 Huevos
300gr. Gambas arroceras
1 Limón
Aceite de Oliva Virgen extra
Sal
Agua 

Preparación:
Se prepara un caldo hirviendo el rape en un litro de agua salada durante unos 15 o 20 minutos. Cuando el pescado está cocido, se saca a un escurridor, se desmenuza y se guarda para más tarde.
Se pelan las gambas, se salan y se reservan.
El caldo se cuela a otra cacerola calculando la cantidad para que sea el doble que de arroz y, cuando comience a hervir, se pone éste, vigilando la cocción para que no le falte líquido.
Mientras tanto, se hace la mayonesa con un huevo entero y la yema del otro. La clara se reserva y se cuaja en un cazo pequeño con un poco de caldo cuando éste esté hirviendo, para que quede compacta.  
Una vez que el arroz está en su punto, cocido pero no blando, se retira del fuego y se va vertiendo la mayonesa muy lentamente, ligando al mismo tiempo que se va incorporando. Este proceso es el más delicado, porque si se corta, echará a perder todo el plato.
Se pone a calentar a fuego bajo y se incorporan las gambas el tiempo suficiente para que éstas se hagan, pero sin que llegue a hervir, removiendo sin parar para que se integren la mayonesa y el arroz. Se rectifica de limón y sal y se aparta para emplatar a continuación.
Con ayuda de un aro, de pone una capa de arroz, una de rape, otra de arroz, una de gambas, y de nuevo, arroz, culminando con un trozo de clara cuajada y un hilo de aceite de oliva virgen extra.
 
Consejos:
Este gazpachuelo, fruto de mi mente gastronómicamente calenturienta, es más laborioso que el clásico, ya que es muy importante que el arroz esté en su punto, no solo de cocción, sino también de caldo. Si no queréis correr riesgos, imagino que podéis usar una variedad de arroz bomba de los que no se pasan. En mi caso lo hice con el que uso habitualmente y el resultado fue excelente.

lunes, 30 de septiembre de 2013

BERZA MALAGUEÑA DE HABICHUELAS


Lo confieso, el cocido me estresa: hacer la sopa, mantener las carnes en su punto, la bola….en cambio, me encanta la anarquía de la berza en la que todos los ingredientes se comen juntos y también revueltos.

 
 
Ingredientes:
¼ k. Garbanzos
½ Pollo
¼  k. Jarrete o morcillo de ternera
1 Hueso de jamón
1 Trozo de tocino
1 Chorizo
1 Morcilla
½ k. Habichuelas verdes (judías verdes)
300 gr. Calabaza
2 Patatas
Sal
Agua 

Preparación:
La noche anterior es necesario poner los garbanzos en remojo en agua templada con sal.
Para la elaboración de este plato es necesario contar con una olla grande, ya que son muchos los ingredientes que tienen que cocinarse en ella. Los primeros que se ponen: el pollo, la ternera, el hueso de jamón y el tocino,  llenando de agua a continuación.
 Se coloca al fuego y, cuando empieza a calentarse, se añaden los garbanzos escurridos del agua de remojo. Se tapa y deja cocer a fuego medio, desespumando de vez en cuando para eliminar las impurezas que salen a la superficie.
Mientras tanto, se quitan las hebras a las habichuelas o judías verdes y se cortan en trozos. Se pelan la calabaza y las patatas. Cuando las carnes y los garbanzos  están prácticamente  tiernos, se añaden a la olla. En total, el potaje debe hervir un mínimo de dos horas.
En cuanto a la  morcilla y el chorizo, me resulta muy fuerte el sabor que dan, por lo que prefiero hacerlos aparte en un cazo pequeño con un poco del caldo. Esto obviamente depende de cada cual, ya que hay personas a las que les gusta cocerlo junto a los demás ingredientes.
Antes de apagar el fuego,  se prueba la berza para rectificar el punto de sal.

Consejos:
Tradicionalmente se completa con un sofrito de cebolla, ajo, comino y pimentón dulce que se agrega a la olla poco antes de apagar el fuego. En mi caso, me gusta mucho sin la necesidad de este último paso.
Con la berza ocurre como con tantos otros platos de la gastronomía popular, que en cada familia se hace de una manera: con repollo, cerdo, habas, etc.

martes, 30 de julio de 2013

FIDEUA


Otro de mis platos de domingo, tanto en invierno como en verano. Nos gusta tanto como la paella, pero requiere menos tiempo de cocción.

Ingredientes:
300 gr. Fideos (uso los del nº 2 de Gallo)
1  Cebolleta
1 Tomate rojo maduro
2 Dientes de ajo
1 Calamar de potera
¼ k. Gambas arroceras
Unas hebras de azafrán
½  Cucharadita de pimentón dulce
Sal
Pimienta negra recién molida
Aceite de oliva virgen extra
1 l. Caldo de pescado (aproximadamente)
Alioli para acompañar (opcional) 

Preparación
Se limpia el calamar, se trocea, se sala y se reserva.
Mientras se trabaja el resto de los ingredientes, se precalienta el horno a 200º (encendido solo por abajo).
En un cazo  se va calentando al fuego el caldo de pescado para que esté hirviendo cuando se eche sobre los fideos.
En una paellera o sartén similar apta para el horno, se ponen unas cucharadas de aceite de oliva, a las que se añade la cebolleta cortada en trozos pequeños. Cuando está a medio pochar, se agregan los ajos muy picados. Una vez adquieren un ligero dorado, se incorpora el calamar y se sube el fuego para que no suelte agua. Mientras va haciéndose, se ralla el tomate y, una vez está tierno el calamar, se echa a la paellera. Se hace un hueco, y se ponen las hebras de azafrán para que cojan temperatura, se remueve y se vierte el pimentón. Se introducen los fideos, dándoles unas vueltas para que coja todo el sabor. Se cubre con caldo de pescado y se deja que hierva fuerte al fuego unos segundos. Se comprueba el punto de sal y pimienta. A continuación se mete en el horno.
Hay que vigilar la cocción por si necesitara más caldo.
Mientras se termina de hacer, se pelan las gambas, se abre con cuidado el horno y se añaden.
Para saber si el fideo está en su punto, basta comprobar si empieza a ponerse de punta, si es así, es señal de que está cocido. Aunque no hay que despistarse, ya que a veces está ya hecho, pero si tiene demasiado caldo no levantará. Es preciso orientarse por las instrucciones de tiempo marcadas en el paquete y, normalmente, necesitará  algo más, ya que en el horno cuecen más lentamente.

Consejos:
Utilizo fideos normales en vez de los específicos de fideua porque nos gustan más en casa, pero se puede hacer con los que se quiera.

En cuanto al horneado, seca el fideo y le da un punto muy rico, pero si quieres prescindir de este paso, lo puedes hacer al fuego y también sale muy buena.

Recomiendo el caldo casero porque es fácil de hacer, pero los hay preparados que son estupendos.  Siempre tengo huesos de rape congelados y hago el fumet con ellos., En mi caso, además, mis hijos son alérgicos a muchos alimentos y no todos los ingredientes de los precocinados son aptos para ellos. Sin embargo, en cuanto al alioli, reconozco que lo suelo comprar hecho, ya que es tan poco el que añadimos, que no me merece la pena darme tanto trabajo y en el mercado hay marcas muy buenas.